¿Tenemos Twitterdependencia? #socialmedia

El otro día en Madrid, en el evento #InspirationDay organizado por Womenalia (muy interesante, por cierto), mientras tuiteábamos a diestro y siniestro todo lo que iba pasando con los ponentes, las mesas redondas y las intervenciones, ocurrió lo que nadie esperaba, sobrevino la catástrofe, Twitter dejó de funcionar durante una hora (en todo el mundo). Yo estaba en una mesa con tuiteros, blogueros, community manager, social media manager y todos nos mirábamos haciendo la misma pregunta: ¿y ahora qué hacemos?

Y durante un cierto tiempo cundió la incertidumbre entre nosotros, que habíamos conseguido que el hashtag #InspirationDay fuera el Trending Topic número 1 en España. Estamos tan acostumbrados a usar Twitter, que de repente, durante unos instantes, no supimos que hacer. Y es que Twitter se ha convertido en algo tan necesario como el teléfono, el correo electrónico o la electricidad y hasta que no te falta no sabemos darle la importancia que tiene.

Sí podríamos decir que existe la Twitterdependencia, pero lo mismo que podríamos hablar de la Teléfonodependencia, la lavadoradependencia o la informáticadependencia. Esta dependencia no debemos considerarla en sentido negativo, todo lo contrario, hemos de reconocer que Twitter ha conseguido que sea una herramienta necesaria como elemento de uso en el marketing de las empresas, chapó por Twitter, aunque un tirón de orejas por dejar de funcionar durante ese tiempo.

Fue curioso ver cómo intentamos paliar este fallo del gigante del pájaro azul: unos se dedicaron a poner un montón de fotografías en Instagram, otros publicaban en sus blogs lo que iba pasando, otros nos dedicamos a tuitear (con mis compañeros del grupo Social Media Revolution) en Facebook, sí lo habéis leído bien, tuiteando en FaceBook y la verdad es que pasamos un rato agradable y nos reímos bastante haciendo bromas sobre el tema.

Necesidades del siglo XXI

Evidentemente pertenezco a un colectivo que usa Twitter como herramienta de trabajo, que por cierto cada vez es mayor, y una caída de esta red social nos afecta más que a otros, pero piensen en un bar si le falta el agua, una call-center si les falla la línea telefónica o en un banco sin conexión de datos. Cada colectivo tenemos una serie de herramientas esenciales para el trabajo, que en la mayoría de los casos no ponemos en su justo valor hasta que fallan en un momento y nos impide desarrollar nuestra actividad de manera normal.

La conclusión es que Twitter y, en general las redes sociales, se está convirtiendo poco a poco en un servicio de primera necesidad, y en breve pasará como con el teléfono; nadie se plantea si es necesario o no, todos lo damos por supuesto.

Para terminar una pregunta, ¿de verdad creéis que tenemos Twitterdependencia? Espero vuestros comentarios.

Publicado originalmente en Castilla y León Económica

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