Archivos mensuales: noviembre 2010

¿Y tú qué sabes? (de informática, claro)

Si tomamos por cierta la afirmación que dice que la persona que en pocos años (entre cinco y diez) no maneje con soltura Internet y algunos rudimentos de informática será un analfabeto funcional, afirmación que comparto sin fisuras, llegaremos a la conclusión de que tenemos que ponernos las pilas en aprender estas tecnologías. En muchos curriculum vitae vemos en los conocimientos que dice tener el candidato frases como “manejo de informática a nivel usuario”, “dominio de Word”, “usuario avanzado de Internet”, “experto en hoja de cálculo Excel”, y otras parecidas que a veces ponen los pelos de punta, ya que aseverar que se domina una materia es fuerte. La verdad es que casi no hay instrumentos que puedan medir dichos conocimientos como pueda ocurrir en materia como los idiomas y por lo tanto la subjetividad en la valoración toma el poder.

Si utilizamos como escala de nivel de conocimientos la que utiliza el más famoso portal en Internet de ofertas de trabajo, Infojobs, nos propone, bajo, medio, alto y experto como medida del conocimiento de todo tipo de materias, entre ellas informática e Internet. Un porcentaje elevado de candidatos cuantifica sus conocimientos entre alto y experto, pero ¿se ajusta eso a la realidad? Mi respuesta es que no. He participado en bastantes procesos de selección, sobre todo para formadores en temas relacionados con las tecnologías de la información y esa percepción sobre conocimientos en nuevas tecnologías dista mucho de ser real.

Desconocimiento generalizado
Os pongo un caso: la mayoría de los usuarios del famoso tratamiento de textos Word pone nivel alto o experto en su CV, un servidor que lleva varios lustros dando formación entre otras materias del famoso Word tiene puesto en su CV nivel alto y no me atrevo a poner experto, porque no me considero así, ni mucho menos. La mayoría de esas personas tienen los conocimientos de lo que vemos en clase el primer día, como mucho el segundo. ¿Y por qué sucede esto? En primer lugar, porque no tenemos una escala para compararnos, en segundo lugar no conocemos la totalidad de la materia y, por lo tanto, no sabemos qué porcentaje de la misma conocemos en profundidad. Es más algunos (bastantes) se atreven a decir que para qué quieren conocer determinadas herramientas si no las van a utilizar, que con lo que conocen le sobra, algo parecido a los niños que dicen “esa comida no me gusta” y todavía no la han probado.

Si hablamos de Internet, un usuario se considera “experto” cuando sabe navegar por sitios web, buscar algunas cosillas en Google, usar un programa P2P y utilizar Facebook, eso como mucho en la escala de Infojobs, sería un conocimiento “básico”. Con ello corremos el riesgo de sobrevalorar enormemente nuestro conocimiento y no adquirir los conocimientos reales que nos llevarían a ser expertos en la materia. Benjamin Bloom elaboró una teoría, que luego sus seguidores modificaron, en la que se habla de seis etapas en el proceso del aprendizaje humano, que son: conocimiento, comprensión, análisis, aplicación, evaluación y, por último, creación. No podemos convertir en expertos a personas que no recorren las seis etapas del aprendizaje humano y que son muy difíciles de conseguir.

Curiosidad y perseverancia
Preguntad a Alberto (el dire de Castilla y León Económica) qué pasó con mis primeros artículos cuando empecé a escribir en la revista de papel -ya hace muchos años-. Yo los enviaba y cuando los leía, el fondo del artículo era el que yo había querido reflejar, pero la forma había cambiado ostensiblemente, ya que yo me creía que sabía redactar un artículo, pero sólo lo creía, no era real, tuve que trabajar y aprender mucho para poder conseguir que en la Redacción casi no tuvieran que retocarlos.

Hay una serie de materias en las TICs que la mayoría de las personas debemos tener; y no reconocer nuestro nivel real de conocimientos nos impedirá seguir progresando en ellas. Habrá quien piense que me he pasado unos cuantos pueblos, pero realmente ésa es mi opinión, y a veces se cansa uno de ser tan políticamente correcto. A la espera de vuestros comentarios y opiniones.

Un saludo

Y a ti, ¿quién te conoce?

Hay personas muy osadas que dicen “quien no está en Internet, no existe” (entre los que me encuentro), pero los hay más atrevidos todavía asegurando que “el que no está en Google, no existe” (entre los que también me encuentro). Quizás pueda parecer una exageración, pero si lo analizamos con un poco de detalle, veremos que hay mucha razón entre quienes hacen estas afirmaciones.

Hay dos grupos de personas que podrían no estar en la red; un primer grupo sería el de empresarios como Amancio Ortega (Inditex) que se lo pueden permitir, eso sí, a nivel personal, ya que sus empresas sí están en Internet, incluso Zara ya vende on line. El segundo grupo lo compondrían aquéllos que quieren pasar desapercibidos a nivel profesional y empresarial, que los hay, y a los que su anonimato en la red no les hace casi daño. Pero quitando estos dos grupos, los profesionales, los empresarios y las empresas, o aparecen en Google y Facebook, o corren un serio riesgo de desaparición de la escena, lo que les llevaría a morir de inanición.

Los primeros de la clase
Un reciente estudio realizado en Estado Unidos revela que los usuarios ya pasan más tiempo en Facebook que en Google. Ese dato podría llevarnos a decir “el que no esté en Google o Facebook no existe” (lo que de momento suscribiría). Si todavía vamos más lejos, podríamos pensar que no sólo basta estar en esos sitios, sino que además debemos conseguir una posición privilegiada (posicionamiento web), ya que lo usuarios ven dos o tres pantallas y ya se cansan, por lo que debemos conseguir ser de los primeros de la clase.

Últimamente en mis cursos hablo mucho de marketing personal y visibilidad, y es que me he dado cuenta de que las técnicas de marketing tradicionales todavía funcionan en Internet. Los comerciales hacían visitas de refuerzo a sus clientes para que no se olvidaran de ellos y hoy en día se utiliza el correo electrónico y las redes sociales para conseguir ese efecto.

Redes profesionales
Aunque Facebook es la red social por excelencia, no es quizás la mejor orientada a todas las actividades profesionales y empresariales, aunque ya las empresas la utilizan para ganar presencia, comunicarse con sus clientes e incluso poner publicidad eligiendo el público objetivo con un nivel de detalle impresionante. Pueden decir que quieren que sus anuncios los vean personas de género femenino, entre 35 y 50 años de Valladolid y alrededores a los que les guste el color verde y la música de Mike Oldfield (que por supuesto suscribo también). Las dos redes profesionales más importantes son Linkedin y Xing, estando la primera mucho más desarrollada que la segunda. En estas redes sólo y exclusivamente se busca relación profesional y empresarial, dejando de lado la parte lúdica que sí tiene Facebook. Si todavía no estáis en ellas os aconsejo que lo hagáis, ya que en caso contrario estaríais en franca desventaja con los que ya formamos parte activa de ellas. Si os animáis y os unís, espero que me agreguéis como contacto y os podré ir guiando en las bondades del sistema.

Os propongo una prueba, buscar media docena de profesionales que conozcáis en Google, comprobaréis que aparte de sus páginas personales, si las tienen, a continuación encontraréis sus perfiles en Facebook, Linkedin y XIng, y puede que alguna publicación en boletines oficiales de multas, sanciones y cosillas de ésas, que de todo hay.

Vencer prejuicios
Existen todavía muchas personas que tienen un miedo atroz a poner sus datos en Internet, pero ¿miedo a qué?, ¿a vender?, pero si es lo que perseguimos todos los profesionales y empresarios. Parafraseando a una película de Sydney Pollack, podríamos decir, “vended, vended, malditos”, ya que es el objetivo que se pretende conseguir, los profesionales venderse a sí mismos y los empresarios, pues también.

Podemos emplazarnos para dentro de cinco años, a ver si tengo o no razón, pero si la tengo podría ser demasiado tarde.

Publicado originalmente en http://www.castillayleoneconomica.es/blogs/tecnologia-para-principiantes/y-ti-%C2%BFqui%C3%A9n-te-conoce

Un video sobre Factura Electrónica

Aquí os dejo un video de interés sobre factura electrónica.

Espero que os guste. Un saludo.

Buenos días:

¿Has incluido un Ipad en tu carta a los Reyes Magos?

Publicado originalmente en http://www.castillayleoneconomica.es/blogs/tecnologia-para-principiantes/%C2%BFhas-incluido-un-ipad-en-tu-carta-los-reyes-magos.

Supongo que ya estaréis rematando vuestra carta a los Reyes Magos, si no es así, animaros, ya que si lo hacéis a última hora podéis pedir algo que no os guste y no es plan. El ya famoso iPad de Apple es mi recomendación para la carta de este año. Para el que no conozca este gadget, es una tableta de un tamaño casi de 10 pulgadas y un peso de 700 gramos que está a caballo entre un portátil y una PDA, pero sólo en cuanto a tamaño, no en prestaciones y mucho menos en cuanto a concepto. Algunos dicen que  el iPad es sólo para pijos, pero nada más lejos de la realidad, como veremos a continuación.

Si me preguntarais qué nombre técnico podríamos darle al iPad, no podría responderos, ya que es el primero en su especie y no ha pasado tiempo suficiente desde su irrupción en el mercado como para darle nombre; y tampoco la competencia ha estado los suficientemente hábil como para ofrecernos un producto igual o mejor y así poderle dar un nombre a esta familia de aparatos. De momento, los llaman tabletas.

Ordenador de bolsillo

Pero a lo que sí me atrevo es a explicaros qué hace el iPad y para qué sirve. En realidad, sus prestaciones son las de un ordenador personal, ya que dispone de teclado en pantalla (existe un teclado externo de verdad), el ratón es nuestro dedo y en la actualidad existen gran variedad de aplicaciones que podernos utilizar en el dispositivo. Tenemos el iWork, que es la suma de un tratamiento de textos, hoja de cálculo y programa de presentaciones, y les resultará familiar a los usuarios de ordenadores Mac de Apple. Además, encontramos otras aplicaciones, como un programa cliente de correo, un navegador Safari para disfrutar de las páginas de Internet, gestión de contactos, una gran variedad de mapas y navegadores de todo tipo, aplicaciones ofimáticas de otros fabricantes, software de mapas mentales, gestión de proyectos, diseño gráfico y música. Sin afán de aburrir, podemos resumir diciendo que existen todo tipo de aplicaciones para negocio y ocio.

A pesar no de tener un nombre genérico para este tipo de máquina, para que os hagáis una idea, coged un marco digital, un ordenador portátil, una videoconsola portátil, un reproductor de MP3 de altísima gama, una PDA, un lector de libros electrónicos, lo batimos un poco, lo amasamos y obtenemos nuestro maravilloso iPad.

Éxito entre el público

Mi opinión personal sobre el iPad es excelente, el primer día que lo usé me enamoré perdidamente de él y me enganchó. Es una máquina muy intuitiva, ese mismo día se lo dejé a mi hija de nueve años y sin mediar explicación se puso a manejarlo con soltura, eso sí para los juegos que es lo que más le gusta del iPad. Si miramos crítica especializada, hay un poco de todo, al principio no fue muy entusiasta, pero los hechos son tozudos, ya se han vendido varios millones de máquinas, cientos de millones de aplicaciones, los beneficios de Apple han crecido espectacularmente (y con la crisis encima). Si lo comparamos con el cine, podríamos decir que es una película que no ha gustado mucho a la crítica, pero que la ha visto todo el mundo.

El precio del iPad oscila entre 500 y 800 euros, en función de la capacidad de almacenamiento y el tipo de conectividad que tenga. Los accesorios, como teclado, conector USB y otros se venden por separado. No os olvidéis de pedir con el iPad la funda original de Apple, que es una gozada y muy útil como veréis. Sobre si es caro o barato, difícil decir, ya que como es único en su especie, no podemos comparar con productos similares, está dentro de la filosofía de Apple, productos de alta gama, bien fabricados y con un precio de alta gama.

El aparato es tremendamente innovador, la potencialidad del mismo, casi infinita, y no sé si será de pijos o no; pero si lo comparo con el primer teléfono móvil que me compré (hace muchos, muchos años) también todo el mundo me dijo “que pijo eres” y también “yo nunca tendré un teléfono móvil porque …”. Si hubiera dejado de hablar a todo el mundo al que oí la expresión, hoy casi no podría hablar con nadie, y es que hay gente que a ser innovador lo llaman pijo, qué le vamos a hacer.

Por último, una recomendación, la carta escribirla a los Reyes Magos y no a Papá Noel, que no paga impuestos por aquí.

Un saludo y feliz iPad, a la espera de vuestras preguntas y comentarios.

¿Estamos preparados para la Administración Electrónica que viene?

Publicado originalmente en http://www.castillayleoneconomica.es/blogs/tecnologia-para-principiantes/estamos-preparados.

El 1 de enero de 2012, las Administraciones Públicas de carácter local y autonómico tendrán que poner a disposición de particulares y empresas el acceso a los servicios que prestan de manera telemática. Dicho de otra manera, podremos acceder a través de Internet a tramitar impuestos, registrar documentos, solicitar certificados o entregar los pliegos de un concurso público sin movernos de nuestro ordenador las 24 horas de día, y a lo largo de todo el año. Todo ello con la misma validez jurídica que si hubiéramos obtenido esos documentos acudiendo en persona a las oficinas de las Administraciones correspondientes.

En pocos meses estaremos tomando un café hablando de sede electrónica, registro electrónico y firma digital, empresas y ciudadanos ahorraremos millones de horas de trabajo al realizar trámites administrativos en forma de autoservicio a cualquier hora, sin desplazamientos ni esperas. Estas horas de trabajo ahorradas permitirán mejorar la maltrecha productividad de nuestras empresas, ahorrando tiempo en tareas sin valor añadido y pudiendo invertir el tiempo ahorrado en tareas más importantes.

La implantación de esta nueva forma de relacionarnos con las AAPP viene provocada por la Ley 11/2007 (de acceso electrónico de los ciudadanos a los Servicios Públicos) que obliga a la prestación de servicios telemáticos a ciudadanos y empresas. Dicha ley que fue aprobada de manera unánime por los partidos, ofrece novedades de gran calado como: los ciudadanos podrán realizar todas sus gestiones por medios electrónicos, se podrán hacer sus trámites 24 horas al día los 365 días del año, podremos consultar en cualquier momento el estado de tramitación de los procedimientos que tengan en marcha, las comunicaciones en soporte electrónico tendrán la misma validez legal que las tradicionales en papel, no tendremos que aportar datos ni documentos que obren en poder de las administraciones y podremos realizar trámites de distintas administraciones en un único lugar. Seguramente cuando leáis esto, quedaréis tan impresionados como yo y empezaremos a comprender la trascendencia de esta norma y los enormes cambios que se van a ocasionar en nuestra sociedad.

Como cualquier cambio, y éste va a ser sin duda el más importante que van a sufrir las Administraciones Públicas en su historia, presenta algunos interrogantes que se irán despejando con el tiempo, entre los cuales tenemos:

  • ¿Las Administraciones Públicas locales y autonómicas tendrán en plazo todos sus servicios de manera telemática?
  • ¿Estaremos ciudadanos, empresas y trabajadores de las AAPP informados y preparados para la utilización de la Administración Electrónica desde su implantación?
  • Las AAPP van a ver reducido el número de horas de trabajo dedicadas a la atención al público y a un elevado número de tramitaciones, ¿se han diseñado planes para afrontar dichos cambios?

Yo al menos estoy deseando que todo esto llegue y que podamos disfrutarlo todos, y “quizás dedicar más tiempo a ser felices”.

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