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Las redes sociales son el quinto poder #socialmedia


En un post anterior, escribí: “hay quienes todavía no valoran el poder que las redes sociales han adquirido, son sin duda el quinto poder, que además es un poder distribuido y universal”; y la verdad es que incluso a mí mismo la frase me pasó inadvertida, pero reparé en su importancia viendo que Alberto Cagigas (@acagigasperez), director de Castilla y León Económica, la destacó para tuitear el artículo.

Hace años que los medios de comunicación comenzaron a ser denominados el cuarto poder y hemos podido comprobar su influencia en incontables ocasiones. Basta recordar la caída de Nixon por el caso Watergate destapado por el diario Washington Post. No voy a decir que en la actualidad no tienen poder, eso es una temeridad, pero sí me atrevo a afirmar que los medios de comunicación tradicionales han perdido una cuota de poder muy importante, y es el momento de la entrada en escena del quinto poder, las redes sociales, o de manera más general el Social Media.

Durante muchos años el término poderes fácticos se ha manejado de manera torticera paran denominar aquellos poderes que no “emanan del pueblo”, prostituyendo su sentido etimológico. Según la RAE, poder fáctico es “el que se ejerce en la sociedad al margen de las instituciones legales, en virtud de la capacidad de presión o autoridad que se posee; por ejemplo, la banca, la Iglesia, la prensa”, que no dejar de ser una definición alejada del significado real de “poder de hecho”; y a mí no me cabe ninguna duda que las redes sociales son un poder de hecho. Analicemos algunos casos próximos en el tiempo:

• Las elecciones presidenciales de 2008 en Estado Unidos marcaron un antes y un después en la consideración de poder de las redes sociales como herramienta de difusión, propagación y distribución de un mensaje. No diré que Obama ganó las elecciones por las redes, pero ¿qué habría pasado si no se hubieran utilizado de esa manera en el proceso electoral? En la campaña de 2012 se utilizan como la herramienta principal para medir el pulso al electorado.

• Un segundo caso de análisis ha sido lo que se ha denominado la primavera árabe. No podemos decir que lo sucedido en Túnez, Egipto o Libia ha sido por causa de las redes, pero sí que las redes sociales se han utilizado como correa de transmisión para lo que sucedió.

• Hasta hace poco tiempo, el denominado cuarto poder, la prensa, era un creador de opinión, pero en la actualidad el quinto poder influye de manera inequívoca sobre la prensa, como se comprueba en que muchos de los diarios más influyentes del mundo se hacen eco de lo que se dice o hace en las redes sociales. Comienza a ser habitual que los medios tradicionales publiquen como noticia lo que antes ha sido trending topic en Twitter.

• Antes el cine llevaba a las pantallas a Berstein y Woodward por haber destapado el caso Watergate, en la actualidad lleva a Mark Zuckerberg por haber creado Facebook.

• Un último ejemplo son los movimientos del 15M y Wall Street que usaron las redes sociales como medio de comunicación y difusión de su mensaje.

Poder distribuido y universal

Facebook, con más de 850 millones de usuarios; Twitter, con más de 500; y LinkedIn, con más de 150, son un claro ejemplo de la amplia distribución e implantación de las redes sociales, pero esto sólo es la punta iceberg social. En YouTube se distribuyen más de 4.000 millones de vídeos diarios, en Flickr se suben más de 6.000 fotografías por minuto, en el mundo hay más de 250 millones de blogs y así podríamos seguir haciendo referencia a más datos impresionantes.

Aunque las redes sociales, y en general el Social Media, no tienen un distribución geográfica mundial, ya que hay países que impiden su acceso o lo censuran, como es el caso de la todopoderosa China, no es menos cierto que en la mayoría de los países han alcanzado la suficiente masa crítica para ser consideradas sin duda el quinto poder, y disponen de fuerza suficiente para derribar gobiernos, destituir cargos públicos o retirar de la parrilla programas de televisión.

No es lo mismo un tuit que un voto

Aunque las redes sociales tienen implantaciones de asustar, no debemos caer en la tentación de equiparar el poder de las mismas al poder de los votos en democracias consolidadas, pues las redes son un reflejo de la sociedad, pero muy distorsionado, ya que:

• En España hay 47 millones de habitantes, mientras que en Facebook hay unos 16 millones, por lo tanto hay 2/3 de la población no representados.

• La demografía del Social Media no coincide con la de la sociedad. Por ejemplo, la mayoría de la población mayor de 55 años no está en las redes y en la mayoría de los casos no lo estarán. Además, en las redes sociales hay muchos menores (en muchos casos de manera ilegal) que en unas elecciones no podrían votar.

• Tampoco hemos de pensar que depositar un voto se hace de la misma manera que poner un tuit. Por ejemplo, puedo criticar al alcalde de una localidad por una acción puntual y a la hora de las elecciones puedo votar por dicho candidato, ya que en conjunto de sus actuaciones me parecen las más adecuadas.

• Y por último y más importante, las legislaciones de las democracias no hablan de tuits y sí de votos, mientras eso no cambie no podemos mezclar churras con merinas.

Publicado originalmente en Castilla y Léon Económica

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